No incluyas de golpe todo lo que deseas. Recuerda la dedicación que pusiste, los esfuerzos que brindaste a la tarea, el empeño por vencer los obstáculos, los altibajos que experimentaste, la decisión de continuar y, después de tantos vaivenes, llegar al resultado que esperabas.

Te propongo que renueves las motivaciones para que no fuera duro el camino. Ahora te sugiero que reflexiones sobre lo importante que es para ti haber arribado a esta meta valiosa para tu salud psíquica y física. Has logrado tanto… Lo más pesado, ya pasó. No vuelvas hacia atrás. Cuídate; no dejes de hacerlo.
Sigue pesándote una vez por semana en la misma balanza, con la misma ropa y a la misma hora. Si aumentas de peso, detente a examinar errores que cometiste. Puede ser que hayas incluido muchos permisos, o que hayas disminuido la actividad física. Durante esa semana, no incluyas alimentos no permitidos. Vuelve a tu plan de alimentación previo al mantenimiento.
Asume el motivo de tu aumento y toma las precauciones para que esa situación no se repita. Anota cuánto subiste, cuáles fueron las transgresiones, si la actividad física fue la habitual, si estabas en período de menstruación o premenstruación. Al observar la situación real descubrirás claramente la causa del aumento y resolverás los errores que detectes. Si no los encuentras, correrás peligro de que en la semana siguiente te suceda lo mismo; puede ser que aumentes 300 o 400 g, o tal vez más. No te engañes, pero tampoco te culpes… Sólo pretendo que llegues a las respuestas para que sigas manteniendo un resultado bueno para ti.
Asumir tus fallas no significa condenarte. ¿Comiste de más la semana anterior? No te sientas perdedor. Estás a tiempo si analizas qué te llevó a aumentar de peso. Perderás si evitas las respuestas y continúas cometiendo errores en lugar de enfrentarlos.
Ordénate, refuerza la energía para bajar enseguida lo que aumentaste. No dejes que los gramos sigan acumulándose por otra semana y así sucesivamente. Reacciona en cuanto compruebes que subiste de peso; será mejor que lo hagas antes de que la situación te supere.
No escuches a los que opinan sobre lo que debes comer o no. Recuerda: el que más conoce tu cuerpo y tu mente eres tú. Que nadie te indique el camino a seguir. Tú mismo debes aprender a cuidar el resultado que obtuviste con esfuerzo; no permitas que te den consejos que te aparten de él, aunque lo hagan sin mala intención.
No tires todo lo que lograste. Es hora de empezar a luchar de otra manera. Valora tu nueva figura, tu estado de ánimo más alegre. Tu vida ha cambiado, sigue cuidándote y amándote. Es muy valioso lo que conseguiste. No te dejes estar.
En todos los aspectos de la vida hay que mantener la motivación para que las cosas salgan bien. Despiértate cada día pensando que ya no eres el mismo que cuando los kilos de más te atormentaban. Respira profundamente y proyecta las actividades de la jornada.
Planificar con anticipación las comidas y entrecomidas es un recurso práctico que te permitirá tener siempre a mano lo necesario para estar bien alimentado y no aumentar de peso. El orden, el cuidado, el ser positivo, los cambios alimentarios y de costumbres deben ser tus aliados durante el resto de tu vida.
Te felicito por el triunfo.
Si lograste reeducar tu alimentación y mejorar tu estilo de vida, confiando en un plan nutricional saludable y no mágico que te llevó a sentirte feliz ten en tu mente todo lo que lograste por tu apertura a cambios beneficiosos para ti.
Podrás mantener tu objetivo si lo mantienes “siempre” delante de ti para no perderlo de vista y jamás descuidarlo.
Para que tu mantenimiento siga existiendo durante el resto de tus días será necesario a demás de los cuidados con la elección de alimentos, preparaciones y frecuencia de consumo de los que no figuraban en tu plan alimentario para bajar de peso, debes recordar la importancia del pilar indispensable “ACTIVIDAD FÍSICA diaria” que te ayudará a mantener el resultado saludable.
Te hago conocer una frase que idee para ti:

“Quiero que mi objetivo se mantenga en el tiempo. Ambiciono seguir siendo feliz con mis logros obtenidos.
Para ello no debo ser mi propio obstáculo, no debo engañarme y sentir que puedo comer sin controlar mis ingestas.
La vida está llena de situaciones difíciles de resolver, pero si mi deseo es mantener mi peso saludable para el resto de mi vida, todo cambio importante se manifestará con éxito en la medida de ser requerido y no dejar que los factores negativos se apoderen de mi mente con lo cual eso hará que vuelva hacia el punto de partida que significaría dejar de ser feliz por lo no logrado.”

Esta frase te servirá para cualquier objetivo importante que te propongas.
Te invito a que dejes de ser tu propio obstáculo. Para ello deberás efectuar un trabajo interno cuyos resultados dependerán de la apertura que tengas.
Para lograr éxito en las metas que decidas alcanzar debes dejar de ser conformista. Mira hacia adelante y ten la esperanza de que tu plan se cumplirá.

No hay nada en la vida que se pueda lograr mágicamente. Por lo tanto, date tiempo para ir descubriendo que el mantenimiento lo podrás lograr siempre y cuando estés abierto para recibir elementos que te alegren el espíritu y te permitan controlar lo que comes.
Tú puedes evitar que los contratiempos se apoderen de tu mente y se conviertan en factores dominantes de tus pensamientos.
Comienza a confiar en ti mismo. Ten fe en tu aptitud. Vence con entereza todas las barreras que te impidan seguir en esta etapa tan importante para ti que si no lo logras, retornarás al punto de partida y eso te llenará tu ser de negativismo. No lo permitas. Cuídate… Recuerda: tú puedes pero debes querer.


Festejemos esta etapa. Haz comprobado que puedes alcanzar cualquier meta importante que te fijes. Sonríele a la vida… Sigue proponiéndote otros desafíos; tendrás éxito porque eres un campeón.

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Después-de-bajar-de-peso,-llega-la-temida-etapa-de-mantenimiento/