Antes de iniciar el tratamiento —insisto— debes preguntarte si deseas que perdure en el tiempo o si persigues un objetivo momentáneo. El bajar y subir de peso es un desgaste psicológico. Para evitarlo, erradica la ansiedad por lograr resultados mágicos.

Piensa que un tratamiento con un plan de comidas agradable y saludable, no rutinario, que se adapte a tus gustos, cubrirá todo lo que tu organismo necesita y te alentará a continuar con tu evolución. No pierdas de vista la meta final, que es lograr el peso saludable y duradero.

Si tienes propensión a aumentar de peso, el cuidarte tendrá que ser para siempre. Necesitarás una correcta educación alimentaria, que te permita cambiar tus hábitos alimentarios en forma permanente y te conduzca al logro del propósito esperado: mantener el peso saludable por el resto de tu vida.

Para adelgazar saludable y duraderamente es fundamental que tengas paciencia y aceptes que el tiempo juega un papel importante en el proceso de modificar tus hábitos alimentarios y tu estilo de vida.

Ayúdate y déjate ayudar

Deseas adelgazar. Tienes en tu mente el deseo de adelgazar, que hasta ahora no concretaste por diversos motivos: tal vez porque en tu interior aún no aceptas lo que es necesario para lograr tu objetivo, porque no lo tienes del todo claro… o porque con excusas te alejas de tu meta y te frustras.

Para que esta vez tu tratamiento sea exitoso, debes introducir en tu comportamiento y en tus pensamientos los cambios que te permitirán obtener resultados duraderos y seguir por el camino correcto durante el resto de tu vida.

Debes cambiar los pensamientos ambiguos por otros que te den aliento y seguridad. Cambia el “yo quisiera” por el “yo quiero y puedo”.

“Yo quisiera” alude a algo que puede o no ser factible, que existe como probabilidad y no como certeza; esto no conduce al compromiso de realizar el esfuerzo necesario para alcanzar tu meta. En cambio, “yo quiero y puedo” es una afirmación y da aliento para un empeño efectivo y prolongado.

Es útil que antes de iniciar un plan para bajar de peso realices afirmaciones como éstas: “Voy a comenzar un tratamiento; me voy a ayudar, sin trampas y sin excusas”. “Necesito de la guía de un profesional idóneo, que me contenga, que me enseñe cómo alimentarme y que me ayude a aceptar que el exceso de peso no es sano”.

Por el contrario, las declaraciones omnipotentes son negativas. No digas: “Yo puedo solo, sé lo que debo comer, hice muchas dietas”. Además de poseer el conocimiento, es indispensable llevarlo a la práctica, y está comprobado que el saber no siempre juega a nuestro favor.

Para lograr resultados favorables es importante la contención en el tratamiento. No es algo que se aprende, sino algo que se percibe. Contar con un profesional que te comprenda, que reconozca que el comer da placer y para ti es difícil modificar ese sentimiento, que pueda ofrecerte un plan nutricional para adelgazar sin pasar hambre, es una poderosa ayuda para superar tus trabas internas.

No creas que adelgazar significa renunciar para siempre a darte el gusto de comer lo que te gratifica. Entiende que lo que debes cambiar es tu actitud con respecto a la comida.

Si tienes exceso de peso y quieres bajar, no puedes continuar comiendo sin controlar lo que llega a tu boca. Debes ser realista y saber distinguir cuáles son los alimentos que te sirven y cuáles los que te alejan de tu objetivo si los consumes en exceso. Para no alterar la evolución del tratamiento tendrás que reducir la cantidad y la frecuencia de consumo de todos los alimentos o formas de preparación que representen un obstáculo.

Es muy común detectar, en pacientes que deben adelgazar, la necesidad de modificar malos hábitos, tanto alimentarios como de estilo de vida. Ésa no es una tarea que se pueda realizar rápidamente; es un trabajo que exige mucha dedicación, esfuerzo y capacidad para sobreponerse a las desilusiones, pues durante el tratamiento pueden producirse retrocesos.

Ten en claro que para bajar de peso es necesario que seas paciente y esperes los resultados con alegría, porque llegarán… si sabes aguardar hasta que la modificación de tu estilo de vida se manifieste.