El rey de la vitamina C

Por Lic. Alicia Crocco / Especial para Clarín Buena Vida

Es una fruta que vino de lejos, para quedarse, y se hace valer. Entre otras cosas, es ideal para fumadores y diabéticos, para gente mayor y en casos de debilidad ósea.

 

18/04/13 – 16:30

Esta fruta se encuentra entre las más ricas en vitamina C (casi 100 mg cada 100 g de alimento). Si la comparamos con la naranja y el limón, tiene casi el doble.

Una unidad (75 g) contiene casi el 83 % de las recomendaciones diarias. Es bajo en colesterol y en sodio.

Además, en su composición química tiene fósforo, magnesio, cobre, calcio, hierro, caroteno, vitamina B1, B2, B3, B6 y hierro.

Previene la aparición de enfermedades como cáncer, tiene sustancias antioxidantes, encargadas de actuar frente a los radicales libres, responsables del envejecimiento prematuro, por la presencia de vitaminas C y E. También por contener estas vitaminas, ayuda a la prevención de enfermedades en los ojos, como cataratas o ceguera nocturna.

Es antiinflamatorio y antialérgico. Normaliza la presión arterial, cuando se consume junto con alimentos ricos en potasio (banana, palta, papa, etc.).

Mejora el sistema inmunitario, aumentando las defensas.

Evita el nerviosismo, reduciendo el estrés.

Mejora el estado de las arterias, evita coágulos en los vasos sanguíneos y favorece la circulación sanguínea.

Posee omega 3 y omega 6.

Previene la angina de pecho, la trombosis y los derrames cerebrales.

Presenta una cantidad abundante de fibras, lo que ayuda a la evacuación intestinal evitando  el estreñimiento.

Elimina líquidos.

No es cierto que prevenga el resfrío, pero sí disminuye los síntomas y acelera la curación.

Consumo recomendado

•    Para  los fumadores, ya que el humo destruye la vitamina C.
•    También para los bebedores.
•    Los diabéticos.
•    Alérgicos.
•    Embarazadas.
•    Personas ancianas.
•    Personas que han tenido ruptura de ligamiento o hueso.
•    Menopausia, ayuda en la producción de estrógenos y a disminuir los sofocones.
•    En personas que tengan inmunodeficiencia adquirida, leucemia.

Mejor, abstenerse

El kiwi es rico en oxalato. Por eso, quienes sufren la tendencia a desarrollar cálculos renales de oxalatos de calcio deben evitar este alimento.

Los niños, al ser más sensibles a las consecuencias negativas de oxalatos, deben consumirlo con prudencia.

La licenciada en Nutrición Alicia Crocco es autora, entre otros, de los libros Creo & Adelgazo. 2° Edición y Ansiedad VS. Saciedad. Editorial Kier. Sello editor Tetraedro. Conduce ALIMENTA TU VIDA, los sábados, a las 19.30, por Metro. www.alimentatuvida.com

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