Enfermedades tiroideas

Las enfermedades de la tiroides afectan a muchas mujeres durante su niñez, pero cuando aparecen o se desarrollan durante el embarazo pueden llegar a causar un gran número de complicaciones que podrían afectar la salud de la madre y del futuro bebé.

Para evitar estas complicaciones, será necesario que prestes especial atención a los síntomas.

Será necesario que realices un plan alimentario saludable, apropiado a tu embarazo y a la disfunción tiroidea que presentes.

Deberás consultar a tu médico respecto a la actividad física que puedas desarrollar, para tener los cuidados necesarios y para controlar cualquier signo o síntoma que pudieras percibir.

¿Qué es la glándula tiroides?

Es una pequeña glándula ubicada debajo de la piel y de los músculos, en la parte frontal del cuello, justo debajo de donde se encuentra la nuez de Adán en los hombres.

Los trastornos de la tiroides más habituales

Las enfermedades tiroideas surgen debido a que la glándula tiroides no es capaz de aportar al organismo las cantidades necesarias de hormonas para que este funcione normalmente. Como consecuencia, el metabolismo del cuerpo y las funciones de crecimiento no se cumplen apropiadamente.

Los tipos más comunes de enfermedades relacionadas con la tiroides son:

  • Hipotiroidismo, en el cual la glándula tiroides no libera la suficiente cantidad de hormonas.
  • Hipertiroidismo, en el cual la glándula tiroides produce demasiadas hormonas.

Estas enfermedades pueden llegar a ser particularmente problemáticas durante el embarazo y pueden traer aparejado un gran número de complicaciones para tu salud y la de tu bebé.

Hipotiroidismo durante el embarazo

Es uno de los tipos de enfermedades de la tiroides más comunes que pueden surgir durante el embarazo. Entre el 2% y el 4% de las mujeres embarazadas han tenido que lidiar con esta enfermedad.

 ¿Cuáles son los síntomas?

Son muy difíciles de detectar durante el transcurso del embarazo y pueden ser confundidos con los malestares propios de este.

Entre estos síntomas se pueden incluir:

  • Fatiga y debilidad.
  • Aumento de peso.
  • Frecuentes dolores musculares.
  • Intolerancia al frío.

Tratamiento

Una vez que se ha diagnosticado el hipotiroidismo, es necesario recurrir a un endocrinólogo, quien indicará el tratamiento específico; este generalmente consiste en la administración diaria de una fórmula artificial de la hormona tiroxina.

La medicación tiene que tomarse lejos de las comidas (por lo menos una hora), por la mañana. Esto se debe a que los suplementos de hierro y los suplementos de calcio tomados durante el embarazo frecuentemente interfieren en la absorción de la tiroxina.

 Complicaciones durante el embarazo

Si no se lo trata, el hipotiroidismo puede llegar a incrementar el riesgo de padecer ciertas complicaciones en el embarazo, entre las que se incluyen aborto espontáneo, trabajo de parto pretérmino, hipertensión arterial.

El hipotiroidismo no tratado también podría poner en riesgo la salud de tu bebé, provocándole problemas de desarrollo. De hecho, una serie de estudios científicos han demostrado que las mujeres que padecían hipotiroidismo y no se sometían a ninguna clase de tratamiento eran cuatro veces más propensas a dar a luz un bebé con bajo coeficiente intelectual.

Cuando el hipotiroidismo es tratado durante el primer trimestre, el riesgo de que el bebé padezca problemas de desarrollo se reduce significativamente.

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