Bienvenidos al portal de salud.

Título publicado en la revista Susana “Tips para desintoxicar el organismo”, no cumple con lo que los nutricionistas buscamos “eliminar grasas”.  Las dietas desintoxicantes no existen, ya que las grasas no producen toxinas.

Cambiemos el título por: alimentación para que recuperemos el bienestar.

Alegria, regalitos, reunion familiar, alimentos en abundancia… Las fiestas dejan sus secuelas, algunas muy buenas, otras no tanto. Los excesos de alcohol y comida se sienten en el cuerpo. Es hora de hacerle una limpieza para comenzar las vacaciones liviana y saludable.

¿Cuántas veces dijimos o escuchamos “mañana ayuno, sólo líquidos” en pos de eliminar la abundante ingesta reciente? Grave error, el ayuno posterior lleva invariablemente a comer más una vez superado el sacrificio. El cuerpo está hambriento, necesita comer y lo pedirá desesperadamente, por lo tanto más que compensar con hambre la sobreabundancia reciente es mejor embarcarse en realizar un hábito de alimentación sana. Para eso, lo primero que hay que hacer es desechar la culpa. “Todo exceso es malo, los snacks, el pan dulce están repletos de carbograsa, producen toxinas e instan a seguir comiendo, pero no hay que dramatizar, comiste mucho y disfrutaste, listo.

En vez de castigarse con dietas imposibles o con enormes sentimientos de culpa hay que volver a los buenos hábitos o empezar una vida saludable”, explica la licenciada en Nutrición Alicia Crocco, autora de los libros Ansiedad vs. saciedad y Creo y adelgazo.

El laboratorio del cuerpo

El gran protagonista de estos desórdenes, el que más sufre, es el hígado, el órgano que intenta digerir y depurar todas las toxinas de nuestro organismo. De hecho, en la óptica de la medicina ortomolecular es necesario hacer una desintoxicación hepática antes de tratar cualquier disfunción.

Entre muchísimas otras funciones, el hígado es el encargado de convertir los carbohidratos y proteínas en grasas. Además, se encarga de filtrar la sangre proveniente del intestino, entre otras muchísimas tareas que tiene a su cargo. Por lo tanto, cuando se come y se bebe en exceso el pobre hígado tiene que trabajar a destajo y tanta labor tan de golpe puede producir, entre otras cosas, indigestión, dolor de cabeza, diarrea o colitis. Es hora de ayudarlo a cumplir sus funciones y hacerlo descansar.

Tips indispensables

Las aliadas de la depuración son las verduras, las frutas y el agua, pero esto no significa que haya que eliminar al resto de los alimentos. No. El doctor Adrián Jaime, especialista en Life Style Medicine de la Universidad de Harvard, tiene algunos consejos:

  • Beber agua, soda, caldo light, infusiones sin azúcar, gelatinas light sin límite
  • Tomar por lo menos dos litros y medio de agua al día
  • Consumir abundante cantidad de frutas y vegetales frescos y en jugos
  • Incorporar cereales integrales
  • Comer más pescado (si es de mar, mejor)
  • Ingerir yogures descremados
  • Cenar liviano
  • Evitar embutidos, chacinados, fiambres, manteca, mayonesa y frituras
  • Reducir el consumo de sal
  • Reemplazar al café con té de manzanilla, valeriana, tilo o cedrón
  • Para limpiar el estómago: tomar por la mañana un jugo de una naranja, una zanahoria y una pera. Por las tardes, un yogur descremado con tres cucharaditas de té de semillas de chía, girasol y lino

Un plan alimentario

Alicia Crocco propone un plan nutricional sencillo para depurar y lo más importante, continuar toda la vida. Hay una frase que hay que internalizar y de ser necesario, repetir como un mantra: “Para adelgazar hay que elegir alimentos que producen saciedad y no contar calorías”.

  • Desayuno y merienda: leche cruda descremada, dos rodajas de pan integral sin tostar y queso tipo port salut de bajo tenor graso (¡leer las etiquetas antes de comprar!) que, además de brindar saciedad, aporta calcio, cosa que no hace el queso untable
  • Almuerzo: una porción de carne magra (bola de lomo, pollo, carré de cerdo, atún) del tamaño de la palma de tu mano, un plato sopero de verduras crudas o cocidas al vapor, una cucharadita de aceite, preferentemente oliva y mucho vinagre. Poca o nada de sal. Una fruta
  • Entre comidas: un licuado de banana con leche o un sándwich o un yogur descremado o una fruta
  • Cena : un plato sopero de ensalada de todos los colores, arroz integral (un puño cerrado es una buena medida) y un huevo duro
  • Cambio de hábitos: hay pequeños cambios para empezar ya: borrar el ascensor y las escaleras mecánicas, usar menos el auto (antes de agarrar las llaves pensá en el caos del tránsito y en lo difícil que es encontrar lugar para estacionar), caminar más o agarrar la bicicleta y buscar una actividad física que te guste para que forme parte de tu vida cotidiana

. Te invito a que te hagas  fan en FACEBOOK de ALIMENTA TU VIDA y Alicia Crocco Lic. en Nutrición. Una vez que ingresas a dichas páginas, en el sector que dice “me gusta”, haces click y listo.
Te espero.