te o cafe

Dos bebidas muy beneficiosas para la salud siempre y cuando no lo acompañes con galletitas y otros alimentos adictivos.

El té y del café presentan cafeína, pero además estas bebidas contienen numerosos compuestos bioactivos que no están presentes en otras bebidas con cafeína.

 Ambas bebidas mejoran la atención y el rendimiento intelectual.

Hay diferencias entre ambas bebidas como muestran los estudios.

El café mejora más el tiempo de reacción, mientras que el té incrementa más la capacidad de observación.

Las consecuencias que llevan estas bebidas luego de unas horas es la distorsión del sueño o los nervios.

Este efecto es mucho más pronunciado en el café, ya que los que lo consumen con frecuencia presentan más dificultades para el conciliar el sueño, mientras que los consumidores habituales de té llegan incluso a sentirse más tranquilos.

Respecto al rendimiento deportivo, el café beneficia más que el té.

Más allá de los beneficios propios el café, mejora la reacción y los reflejos durante la actividad física, aumenta la energía que se consume, moviliza las reservas de grasas corporales y, mejora el recuperamiento después de la actividad deportiva. Es, por tanto, una de las bebidas más útiles en la práctica deportiva.

El café utilizado en la actividad física, aumenta el gasto energético previniendo las enfermedades indirectamente.

Un buen rendimiento deportivo permite maximizar los beneficios que trae en sí mismo el deporte o actividad física.

Reduce la grasa abdominal posibilitando la disminución de la probabilidad de desarrollar enfermedades asociadas al exceso de peso, obesidad, acumulación de grasa abdominal, diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, etc.

 

El café se ha relacionado con ciertos tipos de cánceres (próstata). Aún así a pesar de no haber pruebas que demuestren que el café aumente directamente el riesgo de cáncer de próstata, el té presenta mayor prevención de este y de otros tipos de cánceres en especial el consumo de te verde, por eso lo convierte en una bebida sana y segura.

 

El café ha sido muy estudiado también en la prevención de enfermedades neurodegenerativas: como el mal de Alzheimer o la demencia, y ha mostrado importantes efectos protectores en la depresión.

Vale la pena recordar que el té y el café son bebidas seguras. 

Es fundamental resaltar, que los beneficios son mayores a los potenciales riesgos debido al abuso de la ingesta de los mismos.

Lo que sí hay que evitar el acompañamiento de alimentos y bebidas inapropiadas para la salud: azúcar, dulces.

Nuestro estado de salud se da como consecuencia de un conjunto de actos y por lo tanto, el café o el té, si lo acompañas de alimentos desaconsejados, los efectos favorables de estas bebidas se verán perjudicadas, reducidas o incluso revertidas.

La última recomendación es intentar incluir en la alimentación las bebidas en sí mismas, sin otros elementos que las “maquillen”. Una bebida azucarada de té, un helado de café o un postre con sabor a café o té no son, en absoluto, aconsejables para mejorar la salud. Aprendamos a disfrutar y degustar estas dos grandes bebidas tal y como son.