Control glucemia en diabéticos

Automonitoreo glucemico

El diabético debe conocer que es necesario el control de la glucemia en los diferentes momentos del día para evaluar y saber cuáles son los pasos a seguir.

Es necesario que se conozca el grado de afección o de compromiso que la afección pueda ocasionar a la persona.

Para ello el profesional que atiende a este grupo de pacientes debe conocer:

  • El peso corporal, su relación con la talla que nos da el índice de masa corporal (que se divide el peso por el resultado de la talla al cuadrado).
  • El perímetro de cintura.
  • El control de la presión arterial.
  • Los hábitos ya sea, el consumo de alcohol, tabaco o drogas son datos que todo profesional debe conocer y asentar en una historia clínica.

El nutricionista debe evaluar la alimentación, el tipo de actividad física y realizar la debida educación alimentaria, de acuerdo al automonitoreo glucémico que haga conocer el paciente.

El diabetólogo  debe evaluar:

  • Los síntomas y signos que presente durante el examen físico.
  • Fondo de ojos.
  • Examen de los pies.
  • Laboratorio de sangre y orina.

 

En cuanto a las determinaciones de laboratorio, además de los valores de la glucemia será necesario evaluar:

  • Perfil lipídico.
  • Función renal.
  • Ácido úrico.

Se debe contar con diferentes determinaciones que brindan una orientación sobre lo que sucede con el metabolismo de glucosa:

  • Valores de la glucosa plasmática.
  • Hemoglobina glucosilada.

Estas valuaciones darán información sobre lo que sucede diariamente con la glucemia.

La hemoglobina glicosilada A1C es un examen de sangre que se realiza para la diabetes 2 y prediabetes.

Mide el nivel promedio de glucosa o azúcar en sangre durante los últimos tres meses.

Los diabéticos necesitan controlar el comportamiento glucémico en distintos momentos del día para que los profesionales puedan evaluar y ajustar el plan terapéutico individualizado.

Por eso hay que controlar:

  • Las glucemias en ayunas.
  • Posprandiales (luego de las comidas). Se mide dos horas después de las comidas.
  • Hemoglobinas glicosiladas.

 

¿Què valores de referencia se deben considerar?

 

VALORES DE REFERENCIA
Hemoglobina Glucosilada A1C < 7,0 %
Glucosa plasmática en ayunas entre 90 y 130 mg/dl
Glucosa plasmática post prandial < 180 mg/dl (algunos dicen menor a 140 mg/dl

 

 

El control posprandial, es decir después de las comidas, es muy útil en pacientes que a pesar de tener glucemias en ayunas dentro de valores normales permanecen con hemoglobinas glucosiladas altas. Es de vital importancia en el tratamiento intensificado, en niños y en las pacientes con diabetes gestacional.

Si una persona presenta Hb glicosilada elevada, los valores obtenidos de las glucemias en ayudas son las que más injerencia tienen, pero a medida que las glucemias post prandiales bajan, van cobrando mayor importancia.

Significa que, en pacientes con HB glicosilada de 12% en un principio se debe focalizar las glucemias en ayunas .

En un paciente con una Hb glicosilada de 7,2% se debe trabajar principalmente sobre los valores postprandiales.

Beneficios del auto monitoreo glucémico

El registro de los valores glucémicos en distintos momentos del día, brinda información relacionada con el comportamiento de la glucemia ante las diferentes situaciones, como ayuno prolongado, actividad física, cuando se trasgrede el plan alimentario y modificaciones en el esquema terapéutico.

Va a permitir individualizar el tratamiento prescripto.

De esta manera el paciente podrá comprender las consecuencias de la falta de cumplimiento de su tratamiento y los beneficios de realizar una actividad física con una alimentación adecuada y ver la manera correcta de seguir el tratamiento  por buen camino.

Por otra parte pueden detectarse, las hipoglucemias leves o asintomáticas que constituyen un factor de riesgo de hipoglucemias severas.

Los estudios DCCT y UKPDS mostraron que los tratamientos intensificados lograban una reducción de las hemoglobinas glucosiladas y que redujeron las complicaciones de los pequeños y grandes vasculares, pero que aumentaron el número de hipoglucemias severas.

Los nutricionistas sabemos que cuanto más cercano a una HBA1C de 7% está el paciente, más probabilidad de que la persona pueda sufrir hipoglucemias.

Como los pacientes muchas veces perciben síntomas como malestar inespecífico y temblores, lo lleva a consumir hidratos de carbono para corregir esta supuesta hipoglucemia.

Por eso, el control de la glucemia es fundamental, lo que logra es mostrar muchas veces que estos síntomas no son ocasionados por glucemias bajas y se evita así la ingesta innecesaria de alimentos con el consiguiente aumento de peso.

Se observó también, que las hipoglucemias detectadas mediante la glucosa capilar son en muchas ocasiones más precoces que la aparición de los síntomas.

La glucemia capilar es una prueba para medir la cantidad de azúcar en la sangre a través de una pequeña muestra de sangre extraída de los vasos capilares.