Educación alimentaria en niños pequeños

Niños rechazo de sabores amargos

Desde antes del nacimientos, los bebés y los niños prefieren los sabores dulces y rechazan los sabores amargos como es el caso de los vegetales.

En una revista científica Physiology & Behavior, se ha publicado un artículo realizado por la doctora Julie Mennella, quien investigó sobre este tema.

 


¿Por qué los niños prefieren los dulces y rechazan los sabores amargos por ejemplo las verduras?

Los niños deben ir creciendo y desarrollándose y a nivel innato, el paladar de ellos busca alimentos energéticos.

Esta postura va desapareciendo en la gran mayoría, en la adolescencia que coincide con la disminución del desarrollo físico.

Este rechazo al sabor amargo puede prolongarse por la falta de educación alimentaria por parte de los padres y personas que están al cuidado de ellos.

Las verduras dan sabor amargo a la boca, esto explica el rechazo de los niños.

 

¿Cómo hacer para que los niños dejen de rechazar los vegetales?

Que los adultos  tengan paciencia y que los expongan repetidamente a los sabores amargos sin obligarlos, ni presionarlos, presentándoles preparaciones diferentes, con variedad de sabores y colores.

Además, es de suma importancia que los adultos que tengan esta tarea, se alimenten adecuadamente para que ellos copien conductas y se acostumbren a los sabores amargos desde antes de nacer.

Los investigadores dicen que el rango de exposición es muy amplio que va de 11 a 90 veces hasta que los niños terminan aceptándolos. Esto lo afirma un grupo de Revisión, Estudio y Posicionamiento de la Asociación Española de Dietistas- Nutricionista.

La leche materna, presenta una enzima la lactosa que tiene un característico sabor dulce y por eso, el lactante prefiere la leche de su madre a otros alimentos. Los bebés nacen con la capacidad innata no solo de rechazar los sabores amargos, sino además detectan y prefieren el sabor de la leche materna. Esto es totalmente normal.

Importante:

  • Evitar en edades tempranas el consumo desmesurado de alimentos con sabores dulces, para evitar enfermedades futuras. Para ello, evitar bebidas azucaradas o alimentos industrializados, los que presentan etiquetan nutricionales por más que digan light o diet. Hay abundancia de cereales para los bebés cuya publicidad engañosa hace llevar a los padres a la compra de los mismos cuya cantidad de azúcares escondidos conduce al camino de las enfermedades.
  • Evitar las bebidas energéticas muy consumidas en pequeños. La cantidad de azúcar que presentan es elevadísima. Las industrias tratan de disimular el sabor amargo proporcionado por la cafeína.

Esto hace que los niños y los adolescentes se inclinen por el consumo excesivo de estas bebidas y que estén más expuestos  a riesgos que les ocasiona la sustancia presente en ellas que es la cafeína.

Casi 2 de cada 10 menores de 10 años consume una media de 2 litros de bebidas energéticas al mes.

 

La leche materna es el mejor alimento para tu bebé hasta los 6 meses y debes prolongarla hasta por lo menos el año de vida.

La leche materna proporciona numerosas sustancias protectoras como las inmunoglobulinas.

 

Es mejor acostumbrar a los niños a que les agrade los alimentos que ofrece la naturaleza: Las frutas frescas con cáscaras bien lavadas y verduras sobre todo crudas, que contienen azúcar natural, fibra y fitoquímicos.

 

Los bebés o niños que ingieren mayores cantidades de alimentos azucarados tienen una mayor predisposición a consumirlos durante el resto de sus vidas y por eso tienen mayor probabilidad de contraer enfermedades crónicas.

 

Por eso, tu patrón alimentario es decisivo para que tus hijos no sólo se familiaricen con el consumo de alimentos sanos sino que además eviten enfermedades futuras.