Fibromialgia Enfermedad que no tiene cura pero sí tratamiento para disminuir los dolores

Fibromialgia: Es una enfermedad dolorosa. La padecen principalmente las mujeres.

Afecta a las articulaciones, músculos y a otras partes del cuerpo.

Si la padeces, éste artículo te propone una sopa que puede ayudarte y controlar los síntomas.

Las áreas más afectadas: cuello, hombros, espalda, caderas y piernas.

 

Síntomas más comunes: Son similares a los que provocan la artrosis:

Tendinitis, bursitis, migraña, depresión o ansiedad y cansancio inexplicable.

Alteración del sueño.

Rigidez en las articulaciones.

Dolor de cabeza.

Períodos menstruales dolorosos.

Sensación de hormigueo o adormecimiento en las manos y en los pies.

Dificultad para concentrarse y en la memoria.

Aún no se conoce las causas pero sí se buscan medios para lograr el tratamiento que calme la enfermedad ya que no tiene cura.

Hay medicamentos que pueden disminuir los dolores y que están aprobados por la Agencia de Alimentos y Medicamentos Norteamericana FDA, pero no se recomienda su uso excesivo ya que puede llevar a complicaciones.

De ahí la importancia de encontrar la manera de calmar los dolores con alimentos y condimentos que ayuden.

 

Sopa que ayuda a mitigar los dolores

 

Esta sopa benéfica combina las propiedades curativas del jengibre y de la cúrcuma con los beneficios de otros alimentos saludables como el ciboulet, el aceite de coco y las verduras.

 

 

Sopa: Ingredientes:

 

Raíz de Jengibre: 1 nudillo

Cúrcuma: 1 nudillo

Caldo de verduras casero sin sal: 1 litro

Aceite de coco: 1 cucharada de las de postre

Ciboulete: 2 tallos

 

Preparación: Lavar y rallar la raíz de jengibre y cúrcuma hasta obtener un polvo.

Precalentar una cacerola a fuego moderado, agregar el caldo y el aceite en crudo hasta que hierva. Bajar el fuego y agregar la cúrcuma de a poco y los tallos de ciboulete picados.

Dejar cocinar unos minutos y servir caliente.

 

Se debe considerar:

  • Aceptar el dolor, ya que no se puede eliminar por completo.
  • Controlar las emociones: El dolor crónico puede llevar a la depresión y afectar la calidad de vida.
  • Evitar el estrés: ya que muchas situaciones cuando existe dolor puede frustrar algún proyecto personal. Por eso es necesario asumir la enfermedad y saber cuáles son las limitaciones para que se pueda manejar. Evitar el estrés emocional ya que puede empeorar el dolor.
  • Realizar ejercicios físicos: No aquellos de alto impacto e intensidad. Adoptar aquellas actividades destinadas a trabajar las áreas afectadas con un profesor capacitado para garantizar que los ejercicios estén bien realizados y no ocasionar lesiones.
  • Evitar la fatiga: a pesar de ser un síntoma inevitable será importante controlarla para no afectar el resto del cuerpo.
  • Evitar la inactividad sin abusar de tareas excesivas. Planificar las actividades del día y tener tiempo disponible para descansar.