Peligro del glifosato en verduras y frutas

El glifosato es un compuesto químico presente en los pesticidas que usan los agricultores en sus cultivos. Es uno de los pesticidas más utilizados en el mundo y se encuentra en su mayor concentración en el herbicida Roundup. El problema de los residuos de glifosato en los alimentos se ha convertido últimamente en un tema cada vez más preocupante debido a que diversos estudios han demostrado que este herbicida en particular puede ser cancerígeno. En especial, tres estudios han descubierto una relación entre los residuos de glifosato y el desarrollo de un cáncer del sistema inmunitario llamado linfoma no Hodgkin.

Es importante saber qué alimentos podrían estar contaminados con dicho pesticida y de qué manera puedes minimizar y evitar este químico dañino en tu alimentación.

1- Eliminar los residuos de pesticidas en los alimentos. Lava bien los productos agrícolas. Los residuos de glifosato están presentes en numerosos alimentos. Sin embargo, las fuentes comunes de este químico dañino son las frutas y las verduras. Lavarlas de forma minuciosa te permitirá disminuir la cantidad de glifosato y otros pesticidas que ingieres.

  • Los especialistas en seguridad alimentaria recomiendan lavar los productos agrícolas con agua pura o un limpiador orgánico de frutas y verduras (que puedes comprar en el supermercado de tu localidad). Enjuágalos por unos segundos y desaparecerá toda la suciedad visible.
  • Al margen de si compras o no productos orgánicos, sigue siendo crucial lavar cada pieza antes de consumirla.
  • Nunca laves tus productos agrícolas con jabón para platos o jabón para manos, ya que ciertas frutas y verduras pueden absorberlos debido a su naturaleza porosa.
  • Ningún método de lavado es 100 % infalible para eliminar por completo los residuos de pesticidas. Algunos de estos (como el glifosato) penetran la planta y los frutos y en este caso no es posible eliminarlos mediante el lavado.
  • También debes lavar los utensilios o la vajilla en que se encontraban las frutas y las verduras antes de lavarlas.

2- Seca y limpia con un trapo los productos agrícolas. Aparte de lavar las frutas y verduras, también es importante secarlas de forma adecuada. Incluso después de lavarlos, si no limpias los productos, aún podrían quedar residuos de pesticidas.

3- Pela las capas exteriores de los productos agrícolas. Otro método eficaz para disminuir la presencia de residuos de pesticidas como el glifosato es pelar y quitar las capas exteriores de ciertos tipos de productos agrícolas.

  • Los artículos como la lechuga, el repollo, las alcachofas, los puerros o las coles de Bruselas tienen muchas capas de hojas. Si eliminas las capas más exteriores (sobre todo si se ven sucias), reducirás los niveles de glifosato y otros pesticidas que consumes.
  • También quita las hojas incluso de los productos orgánicos. Retira lo suficiente de las capas exteriores hasta llegar a las hojas de colores más claros o de color verde más claro hacia el centro de tus artículos.
  • Además, debes pelar las capas más exteriores de otras frutas y verduras como los espárragos, las papas, las zanahorias, el apio y los nabos para no consumir las partes que han entrado en contacto con la tierra o los pesticidas rociados.
  • Usa un trapo de cocina limpio o una toalla de papel para limpiar y secar todas las frutas y verduras lavadas. De este modo, eliminarás los residuos de pesticidas que aún permanecen en tus alimentos.
  • Si lavas varios productos, usa toallas de papel. Tíralas después de limpiar cada fruta o verdura para evitar que vuelvan a contaminarse.
  • Es necesario lavar y limpiar incluso las frutas y verduras con cáscaras o pieles no comestibles (como los plátanos o los melones), puesto que aún es posible trasladar los residuos de pesticidas a la pulpa de dichos artículos cuando los cortas o los preparas.

4- Desecha la grasa y la piel de las carnes. Si bien muchas personas podrían pasarlo por alto, las capas exteriores de los alimentos aparte de las frutas y verduras también pueden contener altos niveles de glifosato y residuos de otros pesticidas. Por lo tanto, también debes eliminar la piel de tus fuentes proteicas.[5]

  • No es fácil evitar el glifosato debido a que no solo se usa para rociar los cultivos, sino también algunos de dichos cultivos sirven de alimento para los animales. En consecuencia, los residuos terminan en la carne, sobre todo en el tejido grasoso como la piel.[6]
  • Si compras carne o aves de corral, asegúrate de quitarles el exceso de grasa o compra cortes de carne magros.
  • En el caso de las aves de corral, retira la piel o cómpralas sin piel. También quita el exceso de grasa visible.

Fuente: WikiHow