Dieta Macrobiótica

 

La dieta macrobiótica muchas veces se asocia a la alimentación vegetariana, pero la base de esta alimentación es diferente.

Se fundamenta en las características energéticas YIN y YANG de un alimento referido a la asociación con 4 aspectos del alimento:

  • El crecimiento de la planta
  • El clima en el que se desarrolla
  • Su contenido en sodio y potasio
  • Su efecto en el organismo (calienta o refresca).

En general, podemos decir que un alimento es Yin cuando crece sobre la tierra, es voluminoso, tiene bajo contenido en sodio, es rico en potasio y es refrescante. En cambio un alimento es Yang, cuando crece por debajo de la tierra, es más pequeño, tiene alto contenido de sodio y son picantes o calientan el organismo.

Este concepto lo aplicamos por ejemplo, en días calurosos (Yang) que se habrán gratificado consumiendo alimentos refrescantes (Yin).  

Los seguidores de la macrobiótica consideran que las características Yin y Yang de los alimentos son fundamentales para conservar la salud y, más aún, la felicidad o paz interior.

Elegir alimentos con el menor grado de refinación y procesamiento, de cultivo orgánico, y con formas de cocción más tradicionales es fundamental para lograr este objetivo. Se basa fundamentalmente en cereales, principalmente arroz integral por ser considerado un alimento naturalmente balanceado en lo referente a yin y yang, e incluye una cantidad menor de legumbres (alrededor del 20%) y hortalizas (un 30%) entre las que se incluyen también las algas marinas. Las frutas, los frutos secos y las semillas son consumidos en

menor medida. Alimentos de naturaleza extremadamente yin (dulces) o yang (salados) son raramente consumidos o directamente evitados.


 

¿Cuáles son las características?

 

La dieta macrobiótica elimina todos los productos refinados como el azúcar blanco, el pan blanco, los embutidos, la carne, los dulces industriales, las bebidas alcohólicas y las bebidas industriales.
Introduce las algas marinas en la dieta, no como algo puntual y exótico sino como parte del menú diario.

Cereales como parte de la dieta y resalta la importancia de que deben ser integrales y cultivados sin pesticidas.

Adecua la dieta a cada persona según su constitución física, el país donde vive y la estación del año.

Da importancia a la alimentación, a los remedios naturales y terapias como el “shiatsu”, es decir resalta la medicina natural.

Busca el equilibrio emocional y espiritual. Es un poco la excusa para hacerte consciente de que se necesita equilibrar todos los niveles para vivir felices.

Pero cuidado con las desventajas:

Este tipo de dietas requiere necesariamente el asesoramiento máximo de un profesional un Lic en Nutrición, para no caer en las carencias de hierro y de vitamina B12.